Uno de los argumentos más utilizados por las entidades es: “La operación fue validada mediante autenticación reforzada (SCA)”. Esto se usa como blindaje, pero jurídicamente es débil.
Qué es la SCA
Se trata de un sistema de doble validación que combina:
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Contraseña
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Código SMS / app
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Biometría
El problema real
La SCA verifica identidad técnica, no voluntad jurídica. Si el usuario introduce el código bajo engaño, no hay consentimiento válido y lo que existe es una manipulación.
Jurisprudencia reciente
La tendencia es clara: la autenticación no excluye responsabilidad; el banco debe analizar el contexto de la operación y, si hay anomalías, debe actuar antes.
Ejemplo típico
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Transferencia elevada.
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A cuenta nueva.
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En país de riesgo.
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Tras contacto fraudulento.
Si el banco no interviene ante estos factores, el fallo es sistémico.
Conclusión
La SCA no exonera automáticamente. El foco debe estar en el sistema de prevención de la entidad, no únicamente en el código introducido por el cliente.


